El 4 de agosto, el gobierno de México inauguró el nuevo Hospital General de Tuxtepec, Oaxaca, cuya construcción se financió con los recursos obtenidos de la venta del avión presidencial durante el mandato del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Este nuevo centro médico, desarrollado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Bienestar en colaboración con el Cuerpo de Ingenieros Militares, beneficiará a más de 1.2 millones de personas de 109 municipios de Oaxaca y Veracruz.
Durante la ceremonia de apertura que se transmitió en la conferencia presidencial, Alejandro Svarch Pérez, director general de IMSS Bienestar, destacó que el hospital contará con 46 especialistas para atender un total de 90 camas censables, 60 no censables, así como 25 consultorios de especialidad y tres quirófanos. Las especialidades disponibles incluyen pediatría, cirugía, medicina interna, ginecología y obstetricia, traumatología, neurología, cardiología y psiquiatría.
Este centro médico está equipado con tecnología de última generación, que incluye el primer tomógrafo de la región, un mastógrafo digital, servicio de ultrasonido endoscópico, endoscopia, anatomía patológica, diálisis y quimioterapia ambulatoria. La inversión total para este proyecto fue de más de 2,300 millones de pesos.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo resaltó que el hospital simboliza la recuperación de lo público y la justicia social en el ámbito de la salud.
Fue levantado en el Cerro del Conejo sobre un terreno de 4 hectáreas y con una superficie de 32 mil 432 metros cuadrados, el hospital se construyó en 20 meses y generó más de tres mil empleos directos e indirectos. Sus instalaciones incluyen seis edificios funcionales, dos salas de parto de alto riesgo, seis cubículos de trabajo de parto y dos ambulancias equipadas.
El hospital busca que no haya quirófanos cerrados, que no falten medicamentos y que nadie se quede sin atención médica por falta de equipo, personal o voluntad, dijo el doctor Svarch. Representa, según el gobierno de México, no sólo una obra de infraestructura médica, sino un paso en la garantía del acceso universal a la salud para las comunidades del sureste del país.